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En el mes de mayo, cuando la iglesia cristiana celebra la Pascua de Pentecostés, vale la pena detenerse a recordar cómo la ciudad de Granada se hizo rociera.

Una actitud, una forma de ser, una manera de mostrarse ante la vida, que para nosotros que vivimos tan lejos de las marismas almonteñas, donde habita La Blanca Paloma, la Virgen del Rocío, puede parecer extraña, incluso incomprensible para el común de la gente de esta Andalucía Oriental, tan propia, tan distinta de la tierra marismeña. Sin embargo, de lo que no cabe duda alguna, es que el espíritu rociero ha calado de forma honda, profunda, diríase que extraordinaria, en el corazón de muchos granadinos, que cada año nos echamos a los caminos como peregrinos para ir al encuentro de la Reina de las Marismas, la Virgen del Rocío, la madrugada del martes de Pentecostés.

Así, con orgullo hay que decir, que más de veinte años de historia contemplan ya a la Pontificia y Real Hermandad de Gloria del Rocío de Granada, que es hoy una institución con raigambre en nuestra ciudad. La hermandad granadina nació en el seno de un grupo de amigos allá por el año 1977, encabezados por el que sería su primer Hermano Mayor, Antonio Sánchez Ramírez, “El Compadre”; a partir de ese momento la hermandad fue forjándose, hasta que en el año 1979, el entonces Arzobispo de Granada, Monseñor Méndez Asensio, aprobó sus reglas, comunicándose ello inmediatamente, como es de riguroso cumplimiento, a la Hermandad Matriz de Almonte, siendo inscrita en el Registro General de Hermandades Filiales con el numero 55. El apadrinamiento de la hermandad de Granada, al tiempo de su entrada por vez primera en la aldea del Rocío, fue protagonizado por una de las Hermandades mas carismáticas de todas las que rinden culto a la Blanca Paloma, la Hermandad de Huelva.

Al igual que en el resto de las hermandades rocieras, en la de Granada, el Simpecado, es el símbolo mariano principal por excelencia, representando a la imagen pura de la Virgen única de Almonte, situada en la lejanía. El Simpecado de la hermandad de Granada es singularmente importante y original, así como muy significativo en el mundillo rociero por razón de su diseño, que fue realizado por un gran cofrade granadino, Miguel López Escribano, Hermano Mayor al tiempo de su concepción, de la Cofradía de las Maravillas. En su parte central, el bello Simpecado de la congregación granadina, sitúa la imagen de la Virgen del Rocío realizada en plata, oro y marfil por el orfebre Miguel Moreno. El paño de terciopelo color verde, fue bordado en hilo de oro por las monjas de la Piedad del convento de clausura sito en calle Duquesa, figurando en él un total de veinticuatro granadas cuyas ramas se hayan entrelazadas formando un tupido tapiz realizado con singular paciencia. El mástil está hecho en taracea granadina, tan particular de nuestra tierra; el regatón interior está labrado en plata y los de la cruz, que forman dos granadas rompientes mostrando sus vistosos granos de color rojo que le dan un severo toque de distinción, son también de noble material. El diseño culmina con una paloma de alas abiertas, rematada por una cruz.

Pero si el Simpecado muestra claramente la procedencia granadina de la hermandad, no es menos demostrativo de este origen la carreta que lo porta. La actual está realizada en plata de ley, lo que es especialmente destacable, puesto que pocas hermandades del Rocío cuentan con una carreta confeccionada en tan noble material. Anteriormente la hermandad dispuso de otra, de hechura similar, que volcó en el camino al principio de la presente década de los noventa, rompiéndose su parte superior, viéndose obligada la corporación a encargar la actual. Por lo que se refiere a su estética, “la carreta de Granada es un trozo de la Alhambra que pasea por las arenas de la Raya Real”, y es tan definitoria su fisonomía, que cualquier romero que la ve venir por el camino sabe que acompaña a la Hermandad granadina. Merece recordar pues, cómo sus arcos están labrados al estilo nazarí y son similares a los del patio de los Leones, lo mismo que lo son las columnas y capiteles que los siluetean, haciendo de la carreta de Granada, un conjunto de especial originalidad, de modo que la Hermandad del Rocío de Granada, deslumbra sea cual sea el lugar del camino por donde se contemple.

La salida desde la Parroquia de San Pedro donde radica canónicamente y su paso por las calles granadinas hasta la Basílica de la Virgen de las Angustias, desde donde se despide la hermandad cantando una Salve a la Patrona antes de partir de romería, ha hecho del día en que se produce este acontecimiento, una fiesta mas del calendario granadino. Esa jornada, miles de granadinos salen a las calles a despedir a los romeros de nuestra tierra para desearles buen camino y para entregarle sus peticiones para la Virgen, a la que ellos no pueden ir a ver en la lejana Marisma, junto a la Rocina.

Son muchos los detalles que podrían abordarse de la prestigiosa hermandad del rocío de Granada. No obstante, hablar del camino y de las muchas anécdotas, personajes y datos de la particular historia que atesora esta congregación religiosa que representa a Granada en la romería más importante del mundo cristiano, deben quedar para otro foro más apropiado; pero para los amantes de Granada y sus datos, sus rincones y sus testimonios de la historia, pueden pasar a visitar el bello mosaico, ubicado en un hueco que apareció en la restauración de 1992 en el lateral de la iglesia de San Pedro que da a la Carrera del Darro, que da razón de la fundación y el existir de la Real y Pontificia Hermandad del Rocío de Granada, con la siguiente leyenda:

Real y Pontificia
Hermandad de Gloria del
Rocío de Granada, fundada
en 1978, siendo párroco y
principal consiliario D. Carlos
del Castillo Jiménez y primer
Hermano Mayor D. Antonio Sánchez
Ramírez

De cualquier manera, y viene perfectamente a corroborar lo dicho. Granada está representada en el Rocío; así lo dice la letrilla de unas populares sevillanas del malogrado Pali:

“Granada mora y cristiana
ya se ha vuelto rociera.
Buen camino romeros de Granada
¡Viva la Blanca Paloma!”

Miscelánea de Granada
C.G.