Son guisos y potajes que bien pudieran responder al tentador título de “Naturaleza a la carta”.

Ingredientes:

600 g de calabaza
1 cebolla
2 pimientos verdes
2 pimientos rojos secos
1 Kg. de patatas
3 dientes de ajo
4 tomates
150 g de jamón de Trevélez
1 vaso de vino blanco
Especias (comino, pimienta...) al gusto
Aceite, sal.

Preparación:

En una cazuela de buen fondo se echa aceite y, puesta al fuego, se pocha la cebolla y los pimientos cortados groseramente. En ese punto se incorpora el jamón (en cuadraditos), la sal y las especias y se sofríe todo junto. Se suman los tomates y prosigue la fritura.

En una sartén con aceite (aparte) se fríen las patatas cortadas en trozos de buen tamaño y se agregan a la fritura anterior.

Aparte, en otra sartén con aceite, se sofríen los pimientos secos y junto con los ajos (picados) y un vasito de vino blanco se majan en el mortero. Todo esto se añade a la cazuela (aligerando con un poco de agua o de caldo si estuviera muy espeso); se da unos hervores suaves, reposa y se sirve de inmediato.

Consejo:

Si gusta el sabor alegre del picante puede utilizarse una guindilla en el majado del mortero.
Recuérdese que el jamón aporta algo de sal.
Si se desea, además de pimientos verdes, pueden utilizarse pimientos rojos frescos.

Sabía que...

La vida campesina y el laboreo de tierras exigen comidas sustanciosas, sencillas y a la vez nutritivas, elaboradas siempre con “lo que dan la huerta y el campo”. Son guisos y potajes que bien pudieran responder al tentador título de “Naturaleza a la carta”. Trevélez, municipio de serranía depositario de secretos de salazón de jamones, da calor y sabor a este guiso campesino.