Del bancal hasta el molino
mucho trabajo da el trigo;
y si llega a la sartén
hecho gachas está bien.

Ingredientes:

250 g de harina de trigo
2 cucharadas de aceite de oliva
Unos granitos de matalahúva (matalahúga, anís).
Agua, sal

Preparación:

En una sartén honda, o en cazuela, con un poco de aceite, al fuego, se rehoga muy ligeramente la harina con la matalahúva; inmediatamente se sazona con sal (al gusto) y, poco a poco, y removiendo de continuo, se añade agua (sobre un litro abundante) Hay que evitar que la mezcla forme grumos y se pegue al fondo.
Hierve a fuego medio, y siempre removiendo en el mismo sentido, hasta que la harina esté perfectamente cocida y la pasta resulte ligeramente espesita.
Se aparta la sartén del fuego y se deja enfriar en un lugar fresco. El punto ideal de consumo se detecta cuando al empezar a enfriar, y moviendo la sartén en vaivén, se forman unas pequeñas grietas superficiales.

Consejo:

Estas gachas pueden complementarse con miel, con una salsa colorá engalanada con longaniza frita y pimientos asados, con un caldo de ajo quemao, con un refrito de tocino y chorizo...

Sabía que...

El Diccionario define las gachas como manjar o comida compuesta de harina cocida con agua y sal, que se adereza con leche, miel, etcétera. Ya lo sugiere el refranero: Gachas con miel a todos saben bien. Las gachas de mejor calidad son las que utilizan flor de harina (de trigo) para su elaboración, si bien pueden usarse otras harinas, por ejemplo, de maíz, de almortas, de cebada... Dice así un cantar andaluz:

Del bancal hasta el molino
mucho trabajo da el trigo;
y si llega a la sartén
hecho gachas está bien.

 

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