La cueva de El Toril se encuentra en un abrigo rocoso, cerca de Otiñas, en el valle del mismo nombre, a poco más de trece kilómetros de la ciudad de Jaén. En este abrigo se encuentra una serie de petroglifos, en una pared casi vertical, que constituyen un hallazgo de gran importancia. Según el arqueo-astrólogo César Esteban, de la Universidad de La Laguna se trata de lo que podría ser un calendario solar que dataría de hace 4500 años. El estudio ha sido realizado conjuntamente con los arqueólogos Narciso Zafra, Francisco Gómez y Manuel Serrano, de la Universidad de Jaén.

En el abrigo se ven perfectamente docenas de círculos y semicírculos concéntricos, tallados en la roca, a modo de petroglifos, los que se encuentran al inicio del barranco de la cueva de El Toril.

Hay constancia que, en el periodo neolítico, el valle de Otiñar albergó un poblado fuertemente amurallado, con dólmenes, y zonas de extracción de sílex. ¿Necesitaban aquellos pobladores de hace 4500 años un calendario, y que misión tenía? La investigación está en sus comienzos, será necesario esperar a que se publique a nivel científico, para que se desvele el significado de estos calendarios. Lo que sí es cierto que el 21 de diciembre de 2016, fecha en que se dio a conocer el calendario, Manuel Serrano apuntó la búsqueda del ser humano, de sincronizar los ciclos humanos con los ciclos de la naturaleza.

Sin lugar a dudas es un hallazgo singular que podría estar relacionado con el sentido unión con el universo como elemento sagrado de estos pobladores.

Es evidente que el chamán o astrónomo primitivo cuando dibujó estos círculos concéntricos sabía qué hacía, el estudio de las estrellas, le habrían llevado a conocer cuando se producía el solsticio de invierno que se repetía año tras año, así marcaron el sitio exacto donde estaba la última luz del solsticio de invierno observando que el ciclo de vida comienza nuevamente, quizás también dándole un sentido de sancta sanctorum al lugar.

Es sin duda un lugar mágico, muy interesante de visitar y de conocer las publicaciones que se hagan al respecto.

Fuente: www.hermesinstitut.org

El Mosaico de los Amores de Cástulo está diseñado con el “esquema a compás” característico del mundo romano, y basado en los frescos de los techos. Constituye una viñeta, o un relato simbólico que se relaciona con el poder político. Fue descubierto casi intacto, en la excavación de 2012 que dirigió el arqueólogo D. Marcelo Castro y es, quizás, uno de los descubrimientos más importantes del yacimiento. Fue construido entre finales del siglo I y principios del II, y realizado con teselas pequeñas de mármol de muy variados colores traídas de otras zonas, parecidas a las de Pompeya, que son características del Alto Imperio. También incluye teselas de pasta de vidrio.

Las imágenes presentan muchos detalles en los matices de colores, por lo que son muy parecidas a las descubiertas en Sicilia, lo que hace suponer que pudo haber relación entre los artistas de Cástulo y los artistas sicilianos.

El mosaico en su conjunto está formado por dos círculos centrales, donde aparecen dos mitos que luego analizaremos, seis semicírculos, uno en cada uno de los lados cortos de la sala, y dos semicírculos en los lados largos, quedando lugar aún para seis espacios cuadrangulares y cuatro cuartos de círculo en los ángulos exteriores. Todos estos espacios están decorados con figuras humanas, de carácter mitológico y simbólico, y animales salvajes.

En los cuatro ángulos presenta las estaciones, primavera, verano, otoño, invierno, o el devenir del tiempo, infancia, juventud, madurez y vejez y están en un orden inverso a las agujas del reloj.

La primavera es una joven que presenta el torso desnudo y lleva un manto azul que le cae por el hombro izquierdo; mantiene girada levemente la cabeza hacia la derecha, que a su vez está adornada con flores, y tiene un ramo de flores rojas.

El verano es también una joven parecida en su atuendo a la primavera. Lleva un collar y la cabeza girada hacia su izquierda y su pelo está adornado con espigas.

El otoño, es un busto visto de frente, aunque dirige su cabeza hacia su derecha, esta se adorna con racimos de uvas al estilo de Baco.

El busto del invierno es un personaje femenino de mirada triste, que mira hacia la izquierda, porta ramas de mijo y ramas de olivo. Lleva un traje drapeado y un manto sobre la cabeza como si fuera una mujer mayor, en colores azules y ocres.

Podemos decir que en cuanto a los colores, loa de la primavera y el verano son tonos más fuertes y luminosos que los del otoño y el invierno.

Los semicírculos que se encuentran en los lados mayores están decorados con cuatro

erotes, con sus alas, dos están de frente y dos de espaldas, tienen la cabeza de perfil y están ofreciendo racimos de uvas a faisanes y perdices. En el suelo, detrás de ellos, están sus arcos y el carcaj con las flechas. Por estos erotes se le ha puesto al mosaico el nombre de “Los Amores”.

En los semicírculos de los lados menores hay dos erotes con una liebre cogida por las patas traseras, como si acabaran de atraparlas.

En los seis espacios cuadrangulares que aparecen entre los dos círculos centrales y los seis semicírculos de los bordes, por lo tanto son cuadrados oblongos, se pueden apreciar animales, de un lado hay un jabalí, un león y un caballo, y al otro una tigresa, un ciervo y una leona.

Pasamos a uno de los círculos centrales. Allí se representa el Juicio de Paris. A la mítica boda de Thetis y Peleo, no fue invitada Eris, la diosa de la discordia, ofendida arrojó una manzana de oro para que se la dieran a la más bella de las tres diosas representadas en la parte superior de la escena, Afrodita, Hera y Atenea. Zeus mandó al dios Hermes, representado con el caduceo, para que las llevara al monte Ida donde Paris, decidiría a quién le correspondía la manzana. Las tres diosas prometieron dar a Paris grandes cosas con tal de obtener la manzana de oro, que en el mosaico fue representada en oro, como símbolo de gran importancia. Hera le prometió dar Asia, Atenea victoria en los combates y Afrodita le prometió el amor de la mujer más bella. Paris decidió que la manzana sería para Afrodita. Después se marchó a Esparta junto con Eneas, allí se enamoró de Helena y así, sin saberlo, dio origen a la guerra de Troya.

El otro círculo ofrece el mito de Selene y Endimión, la diosa ha bajado del carro y se acerca al pastor que está dormido. El mito cuenta como Zeus cumple la promesa que había hecho a Endimión., El pastor eligió el don de dormirse en un sueño eterno, lo que le hace permanecer eternamente joven.

 

Muy cerca de Baena en la provincia de Córdoba, se encuentra el Yacimiento Arqueológico Íbero-Romano llamado Torreparedones. Este oppidum íbero fue muy importante en su época: el siglo VI a.C. Luego fue romanizado, llamándose antigua ciudad de Ituci Virtus Iulia y, aunque de él queda muy poco, sabemos por lo que dice el arqueólogo Francisco Miguel Merino Laguna que: “La experiencia religiosa en el mundo ibérico pareció destacar por su gran sentido práctico, asociado con frecuencia a la curación de enfermedades.”

El santuario presenta tres espacios, al norte se encuentra la cella o lo cámara interior del santuario, de planta rectangular y de 2,5 m. de alto aproximadamente, que está en bastante buen estado de conservación. Delante de la cella, se encuentra un gran patio donde se hallaron en la excavación de 1988 gran cantidad de exvotos de los fieles, y un gran bloque de piedra. Posteriormente fue descubierta una columna que fue de uso sagrado, no arquitectónico, una especie de betilo, según dice Francisco Miguel Merino Laguna: Esta columna representaba la divinidad adorada en el templo, que era Dea Caelestis y que en este caso se representó de forma de betilo estiliforme. Dea Caelestis, es la misma diosa cartaginesa que frecuentemente se sincretiza con Diana y Venus en el mundo romano.

También se ha encontrado en 2017 en el Yacimiento Arqueológico de Torreparedones un pequeño altar junto a las termas orientales, dedicado a la Diosa de la Salud, donde se ve incisa una inscripción que dice Fons Dominae Salutis salutaris, Fuente de la Señora de la Salud Salvadora.

El arqueólogo Ángel Ventura, de la Universidad de Córdoba, ha manifestado que “la antigua ciudad de Ituci Virtus Iulia era una ciudad que estaba volcada en los cultos relacionados con la salud y con la sanación”.

La Estación Paleontológica Río Fardes, en la provincia de Granada, representa actualmente uno de los referentes paleontológicos de Europa, sobre los grandes mamíferos que vivieron durante el Pleistoceno inferior basal, hace unos 2 millones de años.

La depresión de Guadix-Baza es una cuenca, situada entre las Zonas Externas y las Zonas Internas de la Cordillera Bética.

En el Mioceno superior esta zona estaba inundada por el mar. Luego el mar se retiró y la cuenca quedó aislada y se formó una zona continental. Todos los sedimentos se fueron superponiendo. En ese tiempo esto era una gran llanura cruzada por un río que traía agua de Sierra Nevada. A medida que se ha ido erosionando este entorno, han ido apareciendo restos de animales, de tal forma que esta zona se considera fundamental para entender la evolución de la fauna en Europa durante 6 millones de años.

Es en el año 2001, cuando el Instituto Geológico y Minero de España hace la primera excavación, para evaluar la zona y los fósiles que allí había.

A partir de ese momento y tras varias intervenciones, fue declarado Geosite, en el marco del proyecto Global Geosites coordinado por la Unión Internacional de Ciencias Geológicas y la Unesco para la protección del patrimonio geológico internacional, y declarado Lugar de Interés Geológico Mundial.

Una característica del yacimiento es que los huesos aparecidos están totalmente mezclados. Se han recuperado fósiles de 38 especies de animales, entre las que encontramos 1 ave, 5 reptiles, 8 pequeños mamíferos de menos de 5 kg y 24 grandes mamíferos.

Grandes Mamíferos

Extraemos de Arribas y Garrido, 2007 -08 la siguiente descripción:

Meles iberica Representa una nueva especie de tejón con caracteres anatómicos únicos.

Vulpes alopecoides. Zorro primitivo.

Canis accitanus Garrido y Arribas, 2008. Chacal ibérico de pequeño tamaño desconocido hasta ser descrito y nominado en referencia a la Accitania romana.

Canis etruscus. Lobo etrusco. Su presencia en Fonelas supone la cita más antigua en Europa occidental.

Lynx issiodorensis valdarnensis. Antepasado del lince ibérico.

Acinonyx pardinensis. Guepardo gigante. Su presencia en Fonelas supone la cita más moderna en la península Ibérica.

Megantereon cultridens roderici Félido con dientes de sable, de colmillos lisos, con características peculiares en su dentición que permiten adscribir este material a una nueva subespecie.

Homotherium latidens Gran félido con dientes de sable, de colmillos aserrados y

constitución muy robusta.

Hyaena brunnea. Hiena parda. Constituye la primera cita de esta especie africana en la península Ibérica.

Pachycrocuta brevirostris. Hiena gigante de rostro corto, supuesta formadora del yacimiento. Su presencia en Fonelas supone la cita más antigua en Europa occidental.

Croizetoceros ramosus fonelensis Pequeño ciervo de astas poco ramificadas. Constituye una nueva subespecie característica del sur de Iberia, la última población peninsular de este género.

Metacervoceros rhenanus philisi. Ciervo de gran cornamenta.

Eucladoceros sp. Ciervo de gran tamaño.

"Gazella" sp. aff. G. borbonica. Pequeña gacela.

Gazellospira torticornis hispanica Antílope de cuernos espiralados, muy abundante en el yacimiento, constituyendo la muestra más moderna y completa conocida hasta la actualidad.

Leptobos etruscus. Bóvido de gran tamaño. Su presencia en este yacimiento supone la única cita de la especie en la península Ibérica.

Praeovibos sp. aff. P. priscus. Ancestro del actual buey almizcler. Su presencia en Fonelas supone la cita más antigua en Europa occidental.

Mitilanotherium sp. aff. M. martini. Peculiar jirafa “de cuello corto” cuyo registro fósil no era conocido en Europa occidental hasta su descubrimiento en Fonelas.

Potamochoerus magnus Nueva especie de jabalí de río, posiblemente vinculado con ancestros africanos.

Capra baetica Constituye una nueva especie y es la primera cabra montesa conocida en el registro fósil europeo.

Equus cf. major Cebra primitiva de gran tamaño.

Stephanorhinus etruscus. Rinoceronte de pradera primitivo.

Mammuthus meridionalis. Mamut prehistórico.

Esta gran riqueza faunística además de sorprender por su variedad, sorprende porque se han encontrado fósiles de animales que se supone que nunca salieron de África, y que en el resto de Europa no se han encontrado, esto despierta un interés científico especial.

Los huesos encontrados, en su mayoría fueron trasladados a esta zona por los miembros de un clan de hienas, y son restos de los animales con los que se alimentaron.

Podemos decir que este yacimiento fue un comedero de las hienas de hace 2 millones de años, donde dejaron abundantes despojos tras alimentarse en las proximidades de su cubil de cría. Las hienas son carroñeras, se aprovechan de animales muertos por cazadores u otros depredadores. No obstante, el 60 % de lo que comen lo cazan. La estructura social de las hienas es matriarcal, dominada por una hiena mayor, solo las hijas de ésta forman el 2º escalafón, las crías del 2º escalafón, tanto machos como hembras forman el 3º escalafón y el 4º escalafón lo constituyen los machos, que deambulan de una manada a otra hasta que son arrojados fuera de ella.

La comida es un factor fundamental para que estos grupos permanezcan unidos. Las hienas tanto lo que cazan como lo que encuentran lo llevan al cubil donde lo comen con sus crías. Los huesos encontrados en los cubiles presentan notorias marcas de dientes. Por otro lado, debemos decir que las hienas comen también parte de los huesos, donde se acumula más grasa o cartílago. Para ello necesita de un aparato digestivo poderoso y de una dentadura muy fuerte para poder triturar los huesos, así como de una musculatura en la cabeza que le permita esta actividad. Por todo ello Fonelas habría sido un cubil de hienas de la especie Pachycrocuta brevirostris, la hiena gigante de rostro corto del Pleistoceno inferior. Este enorme animal llegaba a pesar 200 kg, siendo las hienas actuales de 60 kg. aproximadamente.

Bibliografía:

www.hermesinstitut.org

Apenas a un kilómetro y medio del famoso yacimiento de Baelo Claudia, en la provincia de Cádiz, se encuentra una roca de piedra arenisca de tan solo 4 o 5 metros de altura. Protegida por una enorme cantidad de maleza entre los palmitos y lentiscos de la zona, se alza magnífica en su sencillez. En la base de la roca comienza una rampa en forma de espiral, con algunos escalones. Después de girar alrededor de la Pietra, esta rampa espiralada llega a la base de una escalera de 7 peldaños tallados en la roca que se encuentran orientados hacia la salida del sol. En su parte superior dos cavidades, comunicadas con otras dos cavidades más, todas horadadas en la misma roca, hablan de que podrían ser elementos que se utilizaran para sacrificios de rituales de ofrenda a los Dioses. Allí se mataba a las victimas quemando las vísceras y vertiendo la sangre en las cavidades.

La Pietra Sacra Ranchiles podría haber sido un sitio de culto Celta. Plinio Llamaba “Celtici” a todas las personas celtas que habitaban en Portugal, Badajoz y Huelva y que tenían tradiciones de los celtas del norte. Argantonio, rey de los Tartesios, tenía a su servicio mercenarios celtas que bien podrían haber traído sus ritos y costumbres a esta zona del sur de España.

Para la religión celta los templos no eran necesarios ya que para adorar a sus dioses tenían el concepto de “nemetón” o santuario celta erigido en un árbol, en el claro de un bosque, en una roca, en la sima de una montaña, elementos que se convertían en símbolo, en lugar sagrado, donde se celebraban las ceremonias rituales en las que el hombre se ponía en contacto con los dioses.

De Cayetano Mergelina, arqueólogo, catedrático y político nacido en 1890 y fallecido en 1962, es la cita arqueológica más antigua que se conoce. Describe la Pietra Sacra Ranchiles en su libro Fouilles de Bello (Bolonia, province de Cadix) (1917-1923) En el Piamonte italiano, en Susa, se ha encontrado un altar para sacrificios, descubierto en 1949, que también posee 7 escalones, y que ha sido datado en la Edad del Hierro. Se han encontrado piedras similares en España en el Oppidum de Ulaca, en la provincia de Ávila, y una tercera en Portugal en el municipio de Villa Real, todas muy parecidas entre sí pues las tres presentan un acceso en espiral que concluye en una escalera de siete escalones y que se atribuyen a la cultura Celta. Por otra parte, hay otros hallazgos en Andalucía como Mesas de Asta, de Huelva, que confirman que la cultura de estos pueblos celtas del Sur tuvieron las mismas raíces que los celtas del norte.

La Pietra Sacra Ranchiles, pese a estar tan cerca de Baelo Claudia no ha sido aún excavada, y permanece solo protegida por la maleza que la circunda. Queda mucho por investigar y muchas respuestas a todas las preguntas que sugiere, como por ejemplo: ¿Por qué solo se han encontrado tres lugares similares en el mundo?

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